domingo, 21 de septiembre de 2008

Pancakes o Crepes

Son fáciles de preparar, pero necesitan algo de paciencia, por lo pronto los dejo con un video, con ese estrené el YOUtube, me parece inclusive para la ocasión...




Bueno, entrando en materia hay dos formas de preparar Pankakes:

1. La fácil, comprar la mezcla lista en el supermercado y seguir las instrucciones de la etiqueta.

TRUCO: Utilice la mitad de la mezcla lista y complete la dosis con harina de trigo cernida, esto para Pancakes mas consistentes.

2. La difícil:

1 Libra de harina de trigo cernida.
2 Huevos
1/2 Cucharadita de sal.
1 Cucharada de azúcar (mejor si es pulverizada).
1 Litro de leche.
1/4 de libra de mantequilla

Mezclar con un tenedor o los dedos, con las manos limpias, los ingredientes secos antes de los huevos, mantequilla y la leche. Agregue los huevos, la mantequilla y medio litro de leche, mezcle con tenedor o batidora, hasta que los grumos desaparezcan y quede una masa húmeda y consistente. Para Pancakes delgados utilice mas leche y para Pancakes mas fuertes y gruesos utilice menos leche, la mezcla no debe quedar espesa porque se pierde la esencia del Pancake.

Prepare la sartén a fuego medio alto y agregue una cucharada de aceite para facilitar el proceso de volteado del Pancake. Cuando el aceite esté caliente, agregue la porción de mezcla, que cubra todo el fondo de la sartén y espere a que se vean pequeñas burbujas que vienen del fondo de la mezcla caliente, esperar un minuto y déle vuelta al Pancake. Revise que esté dorado (no quemado) y sáquelo de la sartén. Repita el proceso hasta terminar con la mezcla a preparar, debe alcanzar para unos 10 Pancakes de buen tamaño.

Truco: Cuando utiliza sartén de teflón, esto facilita mucho las cosas, siga las instrucciones de uso. No utilizar sartén de teflón con el recubrimiento gastado.

Curar la sartén, Utilice una sartén de fondo de hierro negro, lávelo bien y que no queden residuos de otras preparaciones pegados a él. Con el fuego de la estufa en alto, coloque la sartén y espere a que esté caliente (2-4 minutos) agregue aceite de cocina (2 o 3 cucharadas) y extienda el aceite sobre la superficie de la sartén (el aceite correrá como si fuera agua, menos viscoso de lo normal), baje la temperatura y saque el exceso de aceite y déjelo solo con la cantidad que queda adherido a la superficie de la sartén.

NOTA no deje que el aceite comience a echar humo, esto es síntoma de que se está quemando, regule la temperatura, a veces alto, a veces medio o bajo. Esto aplica: Mientras se cocina el Pancake, fuego alto, cuando lo voltee, fuego medio, lo saca, coloca nuevamente mezcla, sube el fogón a alto y repite el proceso. Con este método no tiene que volver a usar aceite durante toda la preparación de los Pancakes.

Para sartenes de aluminio, también funciona con los de fondo grueso, pero la eficiencia no es la misma.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Chía, un recinto de paz ?

Cuando comencé a recorrer la sabana, ocasionalmente, hace unos 15 años, Chía, por la cercanía con Bogotá, era un verdadero RECINTO DE PAZ, a diferencia de otros municipios, que a medida que nos alejamos de la metrópoli, caen en el descuido estatal y presa de la delincuencia; caso de la región del Guavio, Valle del Río Negro y páramo de Sumapaz que estaba dominado por la delincuencia organizada, bandoleros y toda clase de malandros.Hace seis o siete años empezamos a buscar, con mi esposa, residencia cerca a Bogotá ya que en los sitios que nos gustaban en la ciudad los precios estaban por las nubes y donde no nos gustaba, pero se acomodaba al presupuesto, había que hacer largos recorridos en transporte público o carro particular por vías llenas de huecos, trancones (tacos) smog e inseguridad. De los municipios cercanos a la gran capital, el menos agitado, con todas las arandelas, con un verde impresionante y cambiante por los tonos que le daban los grandes cultivos de hortalizas (lechuga en todas las variedades, espinaca, zanahoria, acelgas, apio, remolacha, etc.), alverja, fríjol, maíz, pastoreo, en fin toda una despensa a primera mano, entre eucaliptos, pinos y acacias. Las casas solariegas donde las familias se reunían en asados de fin de semana y/o los agricultores por las tardes luego del arduo trabajo de cultivar la tierra saboreando una deliciosa bebida agria.

Recorrer los caminos veredales que se adentraban zigzagueantes entre las grandes haciendas ganaderas, faldas de sistemas montañosos, contemplando las riberas del Ríofrío, Funza o Teusacá, un verdadero ejercicio de relajación para el alma y el espíritu. Escalar el imponente cordón montañoso que tutela la ciudad desde Yerbabuena o el santuario donde se ubica la iglesia de nuestra señora de Guadalupe en el cerro de la Valvanera, ver con otros ojos la vida que se extiende por toda la sabana vista desde estas alturas.

Ni hablar de visitar el centro de la ciudad, la plaza central del parque Santander con su imponente iglesia de Santa Lucía, de donde se desprenden en orden casi calculado las casas de jardín interno, adobe y teja de barro propios de la colonia, construcciones mas modernas armadas en ladrillo cocido, seguidilla uniforme que iba expandiéndose en manzanas organizadas y calles tranquilas, con mañanas brumosas y frías, tardes alegres casi primaverales, con personajes nativos en ruana y los foráneos con vestimenta basada en lana virgen de vivos colores. Las noches silenciosas, con pertinaz llovizna y con aire de bohemia. Eran los últimos días de un verdadero paraíso, un remanso de paz.

Al mismo tiempo se escondía y se amasaba el desastre que estamos viendo hoy día, desdeño administrativo de sus gobernantes y censores, todos detrás de las partidas presupuestales y en pro de vaciar las arcas de la ciudad para beneficio particular, donde vienen decisiones como hacer pasar una carretera interdepartamental por el corazón de la ciudad, la autorización descontrolada de licencias de construcción, alimentada por la necesidad del Bogotano de llegar a un lugar tranquilo para dormir y ver crecer a sus hijos rodeados del verde que se ha perdido en la gran ciudad, la perdida del control de crecimiento de la ciudad la aprobación de megaproyectos pensando en es un polo de desarrollo para la zona y la creación de núcleos de población en condiciones inhumanas de hacinamiento y con todo el problema social que esto trae y lo mas grave, sin sentido de pertenencia por la ciudad y sus vecinos, venidos de otras latitudes huyendo, generalmente, de la violencia. La proliferación de negocios y negocios y negocios… de poca monta en el centro de la ciudad pero, debido a la necesidad que dejan las crisis provocadas por el gobierno central que no garantizaron un trabajo digno y bien remunerado para muchas familias, pero que han convertido en un caos comercial estilo persa a la ciudad. La gestión desordenada del trafico vehicular, donde la bicicleta y el peatón se convirtieron en objetivo de agresión para los conductores mal educados y donde las vías ya polvorientas y sucias, los servicios públicos básicos serán insuficientes ante tanta demanda a muy corto plazo.

Causa mucho dolor en lo que se ha convertido Chía y tal parece que nada se podrá hacer para evitarlo, ese es el precio que hay que pagar por el progreso mal planificado, la desidia de la clase gobernante y el desamor de los nuevos moradores, que poco a poco han ido arrinconando a los nativos traga tallos. Es entonces Chía un remanso de paz ?

martes, 9 de septiembre de 2008

Costillas a la barbacoa o BBQ

En la carnicería, ojala especializada en carne de cerdo, conseguirá las tiras de costilla completa, hay costilla flaca con menos grasa o gorda que tiene bastante tocino, prefiero la flaca con buena veta de grasa. Sabrá cuanta comprar tomando como medida que cada 3 tiras del hueso es una porción. Un buen costillar le da para 5 jugosas porciones.

5 Porciones de costilla de cerdo.
½ Taza de jugo de limón
¼ Azúcar morena.
Sal al gusto.

Lavar la costilla, particionar las porciones a preparar, cortando con mucho cuidado de forma paralela al hueso. Mezclar la sal con el jugo de limón y marinar las porciones con el jugo por lo menos una hora. Puede inclusive, guardar las porciones marinadas en la nevera a muy baja temperatura, pero sin que se congele.

Encienda la parrilla hasta lograr tizón al rojo vivo y coloque las porciones con el lado del hueso, de cara al carbón.

Truco: Cuando comience a brotar agua en la superficie de la carne y para que esto suceda, no atice más el fuego y esperar de 7 a 14 minutos de cocción, espolvoree azúcar sobre esta superficie espere uno y dos minutos mas y voltee las porciones de costilla para que se cocinen por el lado azucarado, por lo menos unos 7 minutos mas que le darán un término ¾ .

Puede acompañar con chorizo y/o longaniza a la parrilla, mazorcas asadas, papa criolla o papa salada, guacamole no tan picante y no olvide, si la tiene en la nevera, sacar la salsa BBQ para que esté al clima y untarla sobre las porciones, inmediatamente salgan de la parrilla.

Salsa BBQ

2 Tomates maduros.
½ Cebolla cabezona.
2 Dientes de ajo
2 cucharada de aceite vegetal.
2 sal al gusto, no mas de una cucharada.
25 gms. de mantequilla.
¾ Taza de salsa de tomates.
1/3 Taza de salsa de mostaza.
1 cucharadita de salsa picante de ají o 3 cucharadas de salsa picante dulce.
½ Sobre de crema de tomates o ½ taza de pasta de tomates
¼ Taza azúcar morena.
4 Cucharadas salsa Worcestershire (Inglesa).
2 Cucharadas de salsa de soya
Para el licor puede escoger entre las siguientes opciones: 1/4 de taza de vino blanco, 1/3 de taza de vino tinto, 1 cucharada de amaretto o 2 cucharadas de ron añejo.

Picar, bien picado, el tomate y la cebolla, en la maceradota de ajos coloque la sal, una cucharada de aceite y los dientes de ajo. Machaque hasta formar una pasta.

En una sartén a fuego alto, coloque la cucharada de aceite y derrita la mantequilla en ella. Sofría el tomate y la cebolla, baje el fuego a medio siga revolviendo por 2 minutos, ponga la pasta de ajos, siga revolviendo por 2 minutos mas e incorpore el licor; en una taza de agua al clima, disuelva la crema de tomate o la pasta de tomate, agregue las salsa de soya, inglesa y la mostaza. Prepare un caldero mediano curado con mantequilla y caliente a fuego medio, inmediatamente vierta el contenido de la sartén, espere un minuto y agregar el contenido de la taza con las salsas mezcladas, incorpore el azúcar. Deje que los ingredientes se incorporen durante 7 minutos y no descuide revolver periódicamente.

Truco: cuando tenga todos los ingredientes en el caldero, revise la espesura de la salsa, esta debe ser consistente. Si está muy “aguada” extienda el tiempo de cocción hasta 12 minutos. Si está muy espesa agréguele ½ taza de agua tinia con una pizca de sal.

Como podrá ver la cantidad de salsa es aproximadamente de 700cc la cual podrá conservar en nevera, usar la cantidad que necesite y volver a guardar. Esta preparación debe usarse sobre los alimentos ya listos para comer, especialmente los preparados a la parrilla.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Hamburguesa.

Preparación de la carne:

2 lbs de carne de res molida.
1 cucharada de aceite vegetal.
2 cucharadas de harina de trigo cernida.
2 cucharadas de miga de pan.
½ taza de agua.
Salsa de soya (china o negra) y salsa worcestershire (Inglesa).
Sal y pimienta al gusto.


Acompañamiento:

3 Tomates rojos o verdes para ensalada.
1 Lechuga mediana.
1 Cebolla cabezona grande.
Vinagre blanco o amarillo, el que mas le guste.
2 límones.
Pan para hamburguesa, inclusive puede usar pan árabe.
Salsas de tomate, mostaza y mayonesa, si lo prefiere BBQ.

La carne se compra ya molida, si la prefiere jugosita debe venir con contenido moderado de grasa (el carnicero ofrece molida gorda, con grasa o flaca que trae menos vetas blancas).

Colocar en una vasija plástica propia para amasar, la carne reposada y al clima, extiéndala y comprímala, tal como si estuviera amasando, agregue la cucharada de aceite y amase. A la taza de agua, agregue las dos cucharadas de harina y mezcle hasta que ésta se disuelva. Agregue esta mezcla a la carne y amase hasta lograr uniformidad. Extienda la carne dentro de la vasija y espolvoree la sal (con mesura para que no quede salada, una cucharadita estará bien) si entre los comensales hay niños, le sugiero NO poner la pimienta. Siga amasando y espolvoree la miga de pan sobre la carne, amase, agregue un chorrito de salsa negra (una cucharada) y otro de salsa inglesa (1 ½ cucharada). Amase y arme bolas de carne del tamaño de una pelota de tenis, esta medida le da para 10 hamburguesas grandes.

Arme las hamburguesas palmeando con las manos y póngalas en la parilla con braza al rojo. Si lo prefiere use la plancha o una sartén grande ligeramente aceitada y bien caliente.

Trucos: Puede armar las hamburguesas, colocando la bola de carne sobre plástico (abra la bolsa en que le empacaron la carne, lávela y extiéndala sobre el mesón de la cocina) cubra con el mismo plástico la carne y aplaste con una de las tablas de la cocina, el plástico evitará que la hamburguesa se pegue en el proceso de armado y Ud. Podrá manipularla mas fácilmente.

Cuando estén las hamburguesas sobre la parilla no atice el fuego y espere por lo menos 7 minutos o cuando note gotas de agua sobre la hamburguesa ya es hora de voltearlas, vuelva a atizar la brasa para que quede al rojo y deje las hamburguesas otros 7 minutos para un cocido uniforme. Cuando las prepara en la plancha y ya tenga las hamburguesas acomodadas, baje el calor a “medio” para que queden bien cocidas siguiendo el truco de las gotas de agua para voltearlas y esperar 7 minutos mas para que se cocinen por el otro lado.

Con anterioridad ponga a un ayudante a desojar, una por una, los casquetes de la lechuga, desechando las zonas oscuras que esta pueda tener, lave las hojas con el chorro del fregadero y las va colocando en una vasija que contenga agua suficiente para cubrirlas y preparada con ½ pocillo de vinagre y un poco de sal.

Lave la cebolla y quítele la capa de hojas mas externa sin desperdiciar, cortela en rodajas y separe los anillos sin romperlos. Colóquelos en una vasija de agua preparada con el jugo de 2 limones y una cucharadita de sal. Si puede, quítele la piel a los tomates y córtelos en rodajas y consérvelos.

Comenzar a armar las hamburguesas de la siguiente manera: Abrir el pan (algunos untan mantequilla en una de las tapas, poner las salsas al gusto (es mejor con poquita salsa) poner la lechuga, la rodaja de tomate, la hamburguesa, ojala caliente todavía y los anillos de cebolla, usar pinzas de cocina para manipular la verdura, cierre y aplane un poco. Mejor dicho, ármela como quiera y a disfrutar con una refrescante bebida, papas a la francesa o chips.

martes, 2 de septiembre de 2008

Ecuménico ?

Corrían los años del apagón de Gaviria, por allá en el primer lustro de los '90 y la violencia de las bombas del narcotráfico comenzaba a diezmar en la capital colombiana, tuve que trasladar mis pertenencias, uno que otro cachivache y con el pesar que mis libros los dejé olvidados en una caja, de las todavía en esa época tranquilas calles de Cedritos, tanto es así que a las 7:00 p.m. ya no había servicio de transporte para esos lares, hacia las torrentosas calles de Chapinero. Y si, tuve, porque en ese entonces era un nómada citadino, soltero, estudiante y ya probaba las mieles de lo que es ganarse la vida trabajando.

Abandonaba el apartamento de mis hermanos de crianza universitaria Dímas Rosa, Alfonso Sandoval y Ricardo Acosta, la época de los primeros revoleos de la responsabilidad de tener que vivir fuera de la casa paterna y poder controlar el impetu de la juventud arriada por la madre de todos los vicios que se presentan en una travesía como ésta. Regresaba al fulgurante y fascinante Chapinero, el de las calles donde se pasea la bohemia, la rumba universitaria, la academia, la vida nocturna y ociosa de los amanecederos y casas de juego, el encuentro de generaciones de gentes apacibles contra el desenfreno juvenil y donde la arquitectura te lleva a un viaje en el tiempo: desde las casas espaciosas de la nueva república, los famosos super apartamentos setenteros hasta los modernos apartaestudios “minimalistas”; donde las pequeñas catedrales contrastan el pudor de sus fieles y séquitos de religiosas contra el desenfreno de las zonas de tolerancia aledañas que se desbordan en las noches de viento y lluvia.

En una de esas noches de reconocimiento por la localidad, estimo que lo mejor para el espiritu es caminar cuando cae la noche porque el trajín del día a esas horas ya es de tranquilidad y se respira otro aire aunque en Chapinero no es tan cierto esto, con sorpresa, ocurre el reencuentro con personas que no veía desde mis épocas de colegio y con las cuales conformaríamos una pequeña logia de tertulias, parranda y ocio.

Este “combo” lo conformaban intelectuales, estudiosos, parranderos, músicos, soneros, verseadores, poetas, soñadores y hasta había una organización del "Club de Solteros" organizada y estructurada en sus propias leyes orientadas a defender en derecho el celibato y la libertad sostenible de hombres y mujeres solteros.

En una de tantas reuniones, al son de tambores, gaitas y clarinetes, guitarras guacharacas y acordeones, discutíamos sobre diversos temas: arte, música, mujeres, física, deportes, la universidad, la tierra que habíamos dejado, medicina, veterinaria, tecnología, en fin había de todo y para todos; sosteníamos una discusión sobre los gustos musicales y unos de los participantes mas activos de este grupo, amigo de crianza escolar, Farid Escobar, utilizaba un término que todavía me suena y uso cuando me piden describir mis gustos terrenales, por ejemplo.

Es la palabra ECUMENICO, que etimológicamente se explica al inicio del enlace de este blog y ciertamente describe cuando uno goza y se siente bien con varios matices del mismo tema y no se limita a un solo color. Caso especial la música donde muchos prefieren los clásicos, el rock, otos el vallenato y así sucesivamente, algunos hasta se vuelven radicales y no comparten gustos. “Yo soy melómano Ecuménico”, decía al describir que tenía su preferencia por el vallenato pero podía adaptarse sin problemas a los otros géneros musicales.

Por eso, respondiendo a la pregunta que me hacen: Ecuménico ? y eso que es ? Ya lo saben entonces, con eso bauticé este blog, porque comparto información que le pertenece a todo el mundo y todo el mundo puede encontrar y aportar algo interesante en este sitio.